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Distancia total del recorrido: 3 km a pie,
15 km en auto.
Duración: 1/2 día a pie - 2 h en auto.
Motivación: Vistas panorámicas lago Lácar y ciudad. Comunidad
mapuche. Balneario.
Temporada: Cuatro estaciones. Cruce el arroyo Pocahullo por el
puente de la calle Juez del Valle y gire a su
izquierda.
Pasará frente a la planta de tratamiento de efluentes.
Ingresará luego a las tierras de la comunidad mapuche
por la tranquera de acceso. En ningún caso vaya con
perros, pues no está permitido (ponen en peligro a los
rebaños de ovejas que pastan en el trayecto). Ya en el
camino, le contamos que transita un frustrado proyecto
de ruta a Chile, que no prosperó por las dificultades
del terreno. Unos metros más adelante, toda la ciudad
a sus espaldas, y debajo, la desembocadura del Pocahullo. El arroyo debe su nombre a la lengua
mapuche, y significa “lugar de las gaviotas” (podrá
ver algunas sobrevolando sus aguas). Debido al vertido
de fluidos cloacales, las aguas del Pocahullo eran el
principal foco contaminante del lago Lácar. Hoy
podemos afirmar que -gracias a la planta depuradora-
se ha detenido la contaminación del lago y que, por
fin, las mediciones de desechos orgánicos en la
desembocadura del arroyo, alcanzaron valores
técnicamente aceptables (al menos para nadar). Esto
costó tiempo, plata y voluntad. Pero… como en estos
últimos años el crecimiento -de origen migratorio y
demográfico- superó toda expectativa, pronto
volveremos a tener el problema, si no se amplía la
planta.
Al continuar la marcha, encontrará numerosos caminos.
Ante la duda, tome hacia la derecha. Luego de casi una
hora llegará al cruce de caminos que lleva al mirador
Bandurrias. Le hemos sugerido tomar a la derecha por
una razón: mientras usted transita por los senderos,
metros arriba, corre el camino vehicular que lleva
también al mirador. Si se desvía hacia la izquierda,
llegará igual, pero deberá afrontar, en un momento,
una trepada dificultosa. En caso de tomar a la
derecha, aunque sea por un sendero equivocado, lo peor
que le puede pasar es llegar antes al camino
vehicular, y seguir por éste hasta el punto final. El
bosque de cipreses, radales, coihues y robles,
exhibirá las consecuencias del sobrepastoreo y la
acción humana. Al llegar al cruce de caminos (está
señalizado), tome a la izquierda. A unos quinientos
metros más, el mirador. Hacia la derecha -el oeste-,
todo el lago y la cordillera recortándose en el
horizonte, y penínsulas, bahías y playas. Un centenar
de metros hacia la izquierda, se le ofrece una
panorámica completa del casco urbano, el muelle, la
playa, el hotel Sol de los Andes y el centro invernal
Chapelco. |
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Al retornar al cruce de
caminos, deberá abonar el ingreso que cobra la comunidad
mapuche de este paraje, que le habilita el tránsito para
seguir viaje hacia el área conocida como “La Islita”.
Encontrará la escuelita rural del paraje y, a la vera del
camino, las casas de los pobladores (es la concreción de un
plan provincial de viviendas, destinado a las comunidades
aborígenes).
Al final del viaje, una minúscula playa de arenas blancas, con
una isla natural separada de la costa por medio centenar de
metros de aguas cristalinas. |