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SAN CARLOS DE BARILOCHE
(AB).- Los turistas que ascienden hasta la cumbre del cerro
Otto tienen un nuevo atractivo: el "Otto Kart" una pista de
300 metros para tirarse por un tobogán gigante. Es la misma
que en invierno sirve para los trineos, pero que ahora fue
acondicionada con plásticos y gomas. Se asciende en el
funicular monorriel, habilitado el año pasado.
Su diseño, similar al de los sistemas europeos, consiste en el
deslizamiento con inflables especialmente preparados para esta
actividad, por una de las tradicionales pistas de trineos, de
300 metros de longitud, tapizada ahora con un material
sintético que garantiza diversión, disfrutando de la velocidad
sin riegos. Se desciende con vistosos inflables, apropiados
para el tobogán.
Los visitantes también pueden disfrutar del cruce por el
puente colgante, a 7 metros de altura y efectuar caminatas por
el frondoso bosque, siempre acompañados de un guía de montaña.
Estas actividades se suman a la clásica visita a la galería de
arte, en donde podrán contemplar tres de las magníficas obras
de Miguel Ángel: El David, La Piedad y El Moisés. Otras
opciones son pasar al microcine
y observar un instructivo documental, visitar la Otto House
Music, única disco en la cima de la montaña. Todas estas
actividades están incluidas en el costo del ascenso en
telecabina. En materia de gastronomía hay para todos los
gustos. Se pueden probar alguna de las exquisiteces que
ofrecen los tres espacios gastronómicos: la tradicional y
exclusiva confitería giratoria, el snack bar y el refugio de
la cumbre.
Un dato no menor es que el complejo pertenece a la Fundación
Sara María Furman, y que todas sus utilidades son distribuidas
anualmente entre dos entidades de bien público. |