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EL BOLSÓN (AEB).- Varios
heridos sangrantes por piedrazos y golpes, un vehículo dañado
y al menos cuatro detenidos fue el saldo de los graves
incidentes desatados ayer en pleno centro de El Bolsón. Fueron
enfrentamientos entre alrededor de un centenar de vendedores
de la llamada "feria paralela", integrantes de una nueva
"Guardia" municipal y un indeterminado número de transeúntes
que tomaron partido por uno u otro bando.
La Policía, que se vio obligada a intervenir luego de la
primera escaramuza, no pudo evitar que un nuevo conato de
pelea desencadene en batalla campal de todos contra todos.
Volaron piedras de gran tamaño y grupos de personas
descontroladas se trenzaron a golpes en varios lugares del
bulevar San Martín a la altura de la plaza Pagano. Alcohol y
provocación fueron explosivos ingredientes de la revuelta.
Los disturbios comenzaron pasada la media mañana cuando los
vendedores que no tienen lugar en la Feria de productores y
artesanos fueron impedidos de instalarse en la vereda oeste de
la plaza, algo prohibido por ordenanza. Para esa tarea, se vio
por primera vez en acción a un cuerpo de ocho agentes
municipales uniformados e identificados con la leyenda
"Guardia de la plaza Pagano" y comandados por Oscar Riffo,
quien luego resultó herido. Lo insólito e inexplicable es que
uno de los "guardias", también de apellido Riffo, blandía
amenazante una cachiporra.
Gritos e insultos dieron paso luego a las agresiones físicas.
Martiniano González fue uno de los municipales que chorreando
sangre por un corte en la boca se dirigió a pie al hospital
mientras en el bulevar se sucedían empujones y amenazas. A
otro lo golpearon en las costillas con un hierro y fue llevado
a la guardia también.
Desde el comienzo de la temporada "alta", vendedores llegados
de otros puntos se acomodan a hacer su negocio por fuera de la
Feria tradicional. Ya hubo antes incidentes pero los de ayer
fueron los más graves.
En una esquina de la plaza algunos de los miembros de la
Comisión de la feria conversaron con los medios presentes y
ratificaron su postura de que la "feria paralela" es una
invasión y los perjudica. Reclaman que el municipio haga
cumplir la ordenanza pero también dijeron que si el intendente
Oscar Romera les hubiese dejado ocupar la vereda en cuestión
-como ellos solicitaron- no sucedería lo que ayer.
La intervención policial no alcanzó a frenar el descontrol y
luego que uno de los "guardias" pateó el paño que uno de los
feriantes quiso colocar en el piso, nuevamente estalló la
violencia. Una lluvia de piedras hirió a varias personas,
rompió los vidrios de un auto estacionado e, incluso, lesionó
en un pie al periodista Juan Carlos Díaz.
En tal circunstancia la Policía detuvo a cuatro hombres y se
llevó también a dos de los "guardias" más repudiados por la
gente que había en el escenario de los incidentes.
Los disturbios se extendieron con creciente virulencia hasta
la tarde. Pasadas las 14 las detenciones trasladaron la
protesta a la Comisaría 12ª, cuya entrada fue acordonada por
una decena de agentes. Los vendedores comenzaron a reclamar la
liberación de los detenidos. Antes de eso, con improvisados
letreros de cartón recorrieron la Feria tradicional por su
interior, mientras centenares de turistas entre curiosos y
divertidos, sonreían y sacaban fotos sin saber muy bien qué
estaba pasando.
Pasadas las 18 cuando parecía que la protesta quedaría allí,
nuevos disturbios se produjeron en la disputada vereda oeste
de la plaza.  |