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El proyecto para instalar un
centro de estudios y un hotel de lujo, idea impulsada por la
gestión Sobisch, se choca con la actualidad: las obras están
abandonadas y el edificio esta rodeado por tierras tomadas.
En septiembre de 2005 el ex gobernador anunció un plan de
reconversión del edificio. Entonces ya estaba casi en ruinas.
El objetivo era que funcionara como hotel cinco estrellas y
centro de capacitación para estudiantes de turismo. Se preveía
la construcción de un centro de convenciones y un spa. La
inversión ascendía a $16.000.000. Para concretar el proyecto
la provincia hizo un convenio con la Universidad Politécnica
de Valencia. Según informó la semana pasada el ministro de
Desarrollo Territorial, Leandro Bertoya, la casa de estudios
además realizó un convenio con un operador para que desarrolle
el hotel, y con otro para que se haga cargo del Centro
Internacional de Educación para el Desarrollo CIEDE, puntal de
lo que en su momento se dio en llamar Universidad Sol del
Neuquén, que terminó sin existir. El centro de estudios
comenzó a ser financiado por la provincia, con el argumento de
que se trataba de una iniciativa que podría ser ejemplo de los
cambios en el desarrollo productivo, con miras a cuando el
petróleo se agote.
Hubo un decreto que fijó condiciones para la transferencia de
los aportes. Establecía un pago total de $5.4 millones hasta
2009, con cuotas de hasta $1 millón anuales. En una primera
etapa la normativa desató el pago de dos cuotas de $200.000
para desarrollar la primera etapa del centro educativo. Según
este decreto, la Politécnica de Valencia le entregó a la
empresa Geografías del Sur las obras y la concesión del hotel.
La provincia entregaba las instalaciones por 25 años a la casa
de estudios. Se dictarían la tecnicatura superior en
gastronomía, en organización de eventos y marketing turístico,
y una carrera universitaria: procesamiento agroalimentario. La
inauguración del hotel estaba prevista para abril de 2007.
Bertoya informó que es una incógnita el futuro del edificio,
cuyas obras están paralizadas. Lo concreto es que las carreras
quedaron cerradas. El hotel ahora está en manos de NeuquénTur
y, en el contexto del tristísimo aspecto que ofrecen las
instalaciones, se evalúa cuál es la salida tras el fracaso del
CIEDE.
*Titular Nuestra Redacción |