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SAN MARTÍN DE LOS ANDES
(ASM).- Con el aporte de nuevos brigadistas sumados desde
otros parques nacionales, estaba contenido el incendio de lago
Lolog, que ya consumió 2.200 hectáreas de bosques nativos. Sin
embargo, aún se está lejos de alcanzar la etapa de extinción o
supresión del siniestro. Ayer, más de 70 brigadistas
continuaban trabajando para mantener contenida el área entre
Cañadón León y el Valle de Auquinco, por donde discurrieron
las llamas desde la tormenta eléctrica que se abatió sobre la
zona hace ya más de una semana.
Fuentes de Parques comentaron que incluso en las zonas donde
en apariencia no hay actividad, hay evidencias de altísimas
temperaturas porque todavía hay combustión bajo superficie (en
las raíces), por lo que se extremaban los recaudos para evitar
que las llamas se reavivasen. Por lo pronto, las condiciones
de viento, factor de incidencia vital tanto en la propagación
de un fuego de cubierta vegetal como en los esfuerzos para su
control, eran favorables a la labor de los combatientes.
Ayuda
En las últimas horas arribaron al Parque Nacional Lanín
brigadistas del Nahuel Huapi y de los parques de Chaco y
región mesopotámica, que se sumaron a las tareas que ya venían
desem
peñando los cerca de 50 combatientes y guardaparques locales.
En total hay más de 70 personas afectadas al combate de las
llamas, tres helicópteros para el traslado de personal y dos
aviones hidrantes. Trabajos conjuntos y coordinados se vienen
desarrollando entre el Parque Lanín, el Plan Nacional de
Manejo de Fuego y el Sistema Provincial de Manejo de Fuego.
También arribó el presidente de la Administración Nacional de
Parques, Héctor Espina, para interesarse personalmente sobre
la evolución de los trabajos.
Como se señaló, desde la caída de los rayos hasta el presente,
el fuego consumió 2.200 hectáreas, constituyéndose en uno de
los incendios forestales más importantes de los últimos diez
años.
Las llamas consumieron montes de lenga, coihue, caña coligüe y
pastizales de coirón. |