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Si visita la Catedral de
Bariloche. La historia de la primera señal de evangelización
en la Patagonia Argentina.
En la primavera de 1670, y con la compañía de unos chonos
cristianos, cruzaba la difícil geografía de la Cordillera de
los Andes un inquieto y sacrificado misionero: Nicolás
Mascardi. Su proyecto no era una tarea pequeña: fundar una
nueva misión jesuítica a orillas del "Gran Lago".
La historia había comenzado en 1666 cuando una patrulla
española, realizando una de sus temidas "malocas" en tierras
de nuestra Patagonia, consigue tomar como prisioneros a un
grupo de Poyas entre los que se encontraba la esposa de un
importante cacique Poya. Su nombre era "Huaguelen" (Estrella),
pero se hacía llamar "reina" en honor a su autoridad indígena.
Durante cuatro años el Padre Mascardi los visitó en el Fuerte
de Calbuco (Chile) donde se encontraban prisioneros,
realizando insistentes pedidos a las autoridades españolas
para permitir su liberación. Mientras los hombres de la
Compañía de Jesús mantenían un abierto enfrentamiento por la
anulación de las "encomiendas" - sistema encubierto de
esclavitud creado por el Gobierno de España- Mascardi logró
acercarse a estos indios Poyas convirtiéndolos al cristianismo
y conociendo, por su intermedio, de las costumbres y
necesidades que tenían las Naciones Poyas y Puelches que
habitaban a orillas del Nahuel Huapi.
De esta manera concretó sus sueños e inició un trabajo
apostólico digno de la mayor admiración. En una humilde
capilla, construida en la actual Península Huemul, reunía a
"sus" Poyas y les enseñaba los primeros pasos de un camino que
no estaría exento de sacrificios, e incluso, de su propio
martirio (febrero de 1674).
La "Misión Nahuelhuapi" o "Reducción de los Poyas" comenzaba a
transformarse en una realidad.
Mascardi era un ferviente devoto de la Virgen de los
Desamparados, razón por la cual en una de sus recorridas por
la zona, construyó una segunda pequeña capilla de troncos,
techo de arbustos y piso de tierra en la desembocadura del
desagüe de la actual Laguna "Los Choros" en el "Brazo Última
Esperanza" (Lat.. 40º 42´ Sur, long. 71º 43´ Oeste). La
denominó "Capilla de la Virgen de los Desamparados" y en
varias ocasiones ofició Misa en esta santo lugar.
Casi dos años después, en marzo de 1672, el Virrey del Perú,
Conde de Lemos, quien también era devoto de la Virgen de los
Desamparados le hizo llegar al Padre Mascardi una imagen
original para entronizarla en su Misión como recompensa a su
trabajo solitario y sacrificado que llevaba en su Misión
patagónica. De igual manera le hizo llegar algunas "niñerías"
como: "...doscientos ducados de plata y unas medallas del
mismo metal de "Nuestra Señora de los Desamparados" que había
hecho acuñar para el 2 de febrero del mismo año en que se
inauguró la capilla que había levantado en Lima para su
culto."
La imagen recibida correspondía a la Virgen de Loreto y
Mascardi la entronó en su Misión bajo la advocación de
"Nuestra Señora de la Asunción de los Poyas". Con el correr de
los años, el Padre Felipe de la Laguna la rebautizaría
"Nuestra Señora de los Poyas y los Puelches" como gesto de
unión entre las dos naciones indígenas.
Ésta imagen, actualmente se encuentra entronizada en la
Iglesia de Achao (Chile) bajo la advocación de "Nuestra Señora
de Loreto". Una réplica de ella fue realizada por una artesano
chilote y fue entronada en la Catedral de Bariloche donde
actualmente se venera...
Yayo de Mendieta, Villa La Angostura. |