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Para los amantes del difícil
arte de jugar. Sin dudas es mucho más difícil obtener una
buena foto, que pegarle un tiro o capturar a un espécimen vivo
y hacerse un retrato con el.
Si hay un juego que me gusta, son las escondidas. Desde chico
nunca tuve que tener paciencia para salir a buscar, o salir
corriendo a esconderme. Estar en algún lugar con algún juguete
que mejore la visión, hace al juego de las escondidas,
apasionante.
El espíritu cazador que todos llevamos adentro se ve
satisfecho con una foto o lograr una toma de alguna especie.
Como corresponde a cada actividad y muy particularmente, la de
MIRAR, hay una gran gama de elementos pensados para registrar
o mejorar el rendimiento del ojo. Según la sofisticación de
estos, uno termina jugando a una u otra cosa. Cada aparato
permite un tipo o rango de capturas. Si uno se adapta a el,
cualquier ambiente tiene temas apasionantes para captar. Con
la idea de capturar aves, en la región es recomendable hacer
kilómetros ya que la densidad no es tan grande, pero no por
ello, desestimable. En lo posible no hay que desperdiciar
ninguna oportunidad ya que estas son únicas. Una de las
maneras de poder tener avistajes es sin dudas desde el coche,
ya que las aves no le temen tanto a las máquinas, la figura
humana es la de temer y mas si carga algo con lo cual apunta.
Sin dudas caminar en el bosque, la montaña o la estepa permite
capturas mágicas. Claro está, mientras más tranquilo uno entra
a un lugar, mas cosas verá.
Los caminos de montaña ofrecen una variadísima gama de
escenarios y tientan el detenerse en cualquier lado. Sin dudas
hay que prestar mucha atención adonde uno lo hace, ya que no
todo el mundo viene mirando pajaritos. A algunos les apasiona
mas la onda rally.
El llevarse registros fotográficos o en video, permite
posteriormente tratar de descubrir a quien se le sacó un
recuerdo y ampliar las figuritas de una colección apasionante.
Actividad sumamente entretenida para los días de lluvia, donde
uno fantasea con las próximas salidas a jugar a las
escondidas.
49, 50 .... el que no se escondió se embroma.
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