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En el transcurso de los
4.600 millones de años de vida de nuestro planeta, los
volcanes han sido la muestra palpable de que la Tierra crea
hábitat y entrega los minerales necesarios para generar vida.
Un planeta que no tiene calor interno es un planeta muerto.
En el mundo se han identificado alrededor de 1.500 volcanes
activos, de los cuales el 10% se encuentra en
Chile y muchas
de sus cumbres en territorio chileno-argentino, formando parte
del cinturón de fuego del Pacifico. En la región de la Araucanía (Chile, frente al sur neuquino), existen 152
volcanes.
Los volcanes son válvulas de seguridad que liberan el exceso
de energía de la tierra y son producto del magma, material del
que está compuesto el manto.
Cuando el magma alcanza la superficie de la tierra recibe el
nombre de lava, a través del fenómeno natural que llamamos
erupción.
La estructura interna de la tierra está dividida en tres
grandes capas: corteza, manto y núcleo.
La corteza tiene una profundidad variable que alcanza entre 6
y 40 kilómetros en las zonas continentales y, en los océanos,
disminuye aproximadamente a la mitad.
El manto es la capa que ocupa un 84% del volumen del planeta.
El núcleo es una masa liquida, debido a su alta temperatura.
La superficie de la tierra está cubierta por una epidermis
sólida y fría llamada corteza o litosfera, que se compone de
una docena de grandes fragmentos conocidos como placas. Este
conocimiento geológico, descubierto no hace más de cincuenta
años ha podido explicar, en forma racional, las erupciones
volcánicas y los movimientos telúricos (terremotos).
Las placas se desplazan entre uno a veinte centímetros por
año. El desplazamiento de las placas y la fricción generada,
entre ellas, provocan diferentes manifestaciones físicas,
observables por nosotros. Cuando se encuentran dos placas
oceánicas generan áreas volcánicas insulares y cuando
convergen una placa continental con una placa oceánica, que es
más densa, penetra debajo de la continental. Tal el caso de
nuestra área volcánica generada por la placa de Nazca
-oceánica- y la Sudamericana -continental-.
Para dar una idea de su periodicidad, es bueno saber que,
alrededor de cincuenta volcanes en el mundo, entran en
erupción cada año. Lo que da un promedio de dos erupciones
volcánicas mensuales.
La región de la Araucanía, cuenta con gran cantidad de
volcanes, con bastante accesibilidad y cerca de centros
poblados y normalmente turísticos.
Esta región, donde están ubicados algunos de los volcanes más
activos de Chile, es un lugar privilegiado para su
observación. Siendo posible el estudio en detalle de las
formaciones geológicas resultantes de esta actividad de la
naturaleza. Su gran belleza y el estar insertos en las áreas
de Parques Nacionales, agregan especial interés para
conocerlos.
En las faldas de tres de los volcanes hay instalaciones para
la práctica de deportes invernales.
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