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FORESTAR CON PINOS DEL
HEMISFERIO N. O CON NOTHOFAGUS DEL BOSQUE NATIVO |
REFORESTACIÓN CON NATIVAS |
NOTA
A E. HOEPKE (2001) | |
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ECOPOLEMICA |
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Forestar con pinos del hemisferio norte o
con nothofagus del bosque nativo.
Nota a: Eberardo Hoepke. Publicado en 2004. |
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Un tema sobre el que hemos
hablado en anteriores ediciones y que se vuelve polémico,
según que el enfoque sea conservacionista o economicista y nos
parece que uno no debe excluir al otro cuando se hace
racionalmente.
Conversamos con el consultor forestal en actividad Eberardo
Hoepke que es el más antiguo y con varios millones de pinos
implantados en la región.
GCV: ¿Por qué forestar con pinos exóticos dónde se podría
hacerlo con nativos?
EH: Si se tratara de espacios que tuvieron nativos y fueron
extraídos basta con dejar que regrese el bosque naturalmente;
así sucede en las viejas explotaciones dentro del Parque.
Donde el régimen de lluvias anuales supera los 1000 mm , allí
sí puede crecer el nativo.
El pino del hemisferio norte puede ser plantado con razonables
expectativas a partir de los 300 mm, donde actualmente solo
hay estepas.
GCV: ¿cuál -entonces- sería la indicación para forestar con
uno u otro cuando se dispone de una tierra que supera los 1000
mm anuales de precipitaciones?
EH: ahí, ya depende del ciclo financiero porque un bosque de
pinos será adulto y explotable cuando tenga más de 25 años de
implantación y uno de notofagus necesitaría alrededor de un
centenar de años para ser maderable. En un país con altos
costos financieros habría que ver quién se lo puede permitir.
GCV: usted tiene forestados valles enteros privados en la zona
de Meliquina y ahora está forestando en la zona de Pilolil.
¿Es verdad que el pino acidifica la tierra y de alguna manera
la echa a perder?
EH: no hay nada de eso. Hay enormes bosques de pinos en Canadá
y los Estados Unidos que allí son nativos y en los lugares
donde hubo bosques que luego fueron talados hay ahora
sembrados o huertas sin problema alguno. Aquí mismo, si se
deja espacio suficiente entre pinos podados, entra el sol y
crece el pasto y nacen flores.
Vea, usted que dirige un medio inteligente y conservacionista,
plantando especies de rápido crecimiento en lugares donde solo
habría "neneos" espinudos se consigue madera barata que evita
la destrucción de los bosques nativos, pero de crecimiento
lento. Y los humanos necesitan mucha madera, desde la cuna
hasta el ataúd.
GCV: ¿admite que implantar bosques donde hay estepas es una
alteración del ecosistema?
EH: Si, es verdad que al implantar un bosque donde había solo
espinudos estamos alterando el anterior ecosistema, pero
también podríamos ponerle unos cientos de chivas y transformar
la estepa en un desierto; eso también es alterar la ecología,
pero en forma mucho menos productiva. Más allá de generar
trabajo no sólo para los que plantan, sino también para los
que ralean, transportan y aserran. Y esto sin destruir nada ya
que después de talar el bosque se puede reforestarlo o si lo
prefiere dejar, que vuelva a ser estepa.
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Resforestación con Nativas. |
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Nota a: Alejandra Malosetti de la Fundación Península Raulí. |
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Publicado en 2002 |
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En la guía 2001 publicamos
una nota a Eberardo Hoepke, quien es reconocido como el mayor
introductor forestal de pinos procedentes del hemisferio
norte. Dichos pinos tienen ciclos de crecimiento más cortos, y
resisten bien las implantaciones en suelos semiáridos.
Eberardo es un entusiasta de la forestación que como él dice:
...”es trabajo para la región, madera para el país y oxígeno
para el mundo”.
Pero esta visión no coincide en absoluto con la de la
Fundación Península Raulí - creada en 1992 por Alejandra
Malosetti y Eduardo Castro Cisneros- quienes trabajan con
equipos multidisciplinarios y en red con diversas ONG
patagónicas y poseen un vivero de especies nativas en lago
Hermoso. Leamos su opinión.
GCV: ¿Por qué plantar especies nativas?
En la Argentina, en menos de un siglo se ha perdido el 74 % de
los bosques nativos, producto de la crónica falta de políticas
forestales adecuadas. La tasa anual de deforestación es de
aproximadamente 500.000 has de las que sólo en un ínfimo
porcentaje se replanta con especies autóctonas, aun dentro de
las áreas protegidas.
El gran impacto del hombre en la región no solo proviene de la
actividad forestal (extracción selectiva, sustitución por
especies exóticas, deforestación y sobre extracción de leña),
sino también de la actividad ganadera, de los asentamientos
humanos y de las grandes obras de infraestructura.
Las consecuencias se resumen en la destrucción paisajística,
la pérdida de biodiversidad, el empobrecimiento de los
ecosistemas, la erosión, el daño en las cuencas hídricas y la
pérdida de suelos productivos.
Es por ello que desde 1992 nuestra vocación es trabajar en
proyectos que hacen a la conservación y la sustentabilidad de
los ecosistemas boscosos. Desde nuestro propio vivero
abastecemos programas de restauración ambiental y control de
erosión -produciendo pastos, flores, arbustos y árboles
nativos de la región andino patagónica-, demostrando así, en
la práctica, que es posible la restauración de los ecosistemas
con sus especies originales. También hacemos educación
ambiental a través de publicaciones, cursos de educación
ambiental –gratuitos-, en escuelas rurales de la región
GCV: ¿Qué habría que hacer en las zonas que por diversas
causas ya se encuentran muy degradadas y que, además, tienen
bajas precipitaciones?
Si bien no es la única alternativa, en estos casos se podría
pensar en plantaciones forestales con exóticas, con buen
manejo silvícola.
Lamentablemente las exóticas se encuentran contaminando casi
todos nuestros bosques cordilleranos, por lo que habría que
unificar las distintas legislaciones hacia la prohibición
absoluta de plantar exóticas dentro de las áreas de
distribución original de los bosques e iniciar intensas
campañas de sustitución de las exóticas ya introducidas.
Plantar especies nativas es cuidar nuestras raíces.
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ECOPOLEMICA |
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Nota a: Eberardo Hoepke. Publicada en 2001. |
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Estuvimos conversando con
Eberardo Hoepke sobre el tema forestal, que él maneja desde
hace más de 35 años, cuando vino de Alemania a trabajar en la
estancia Quechuquina, camino a Hua Hum.
Hoy, forestador independiente, con muchos millones de pinos
plantados en la provincia, nos asegura que, como los humanos
utilizan la madera desde la cuna hasta el ataúd, forestar las
tierras actualmente erosionadas por el sobrepastoreo,
significa crear "fuentes de trabajo para la región, madera
para el país y oxígeno para el mundo".
Le preguntamos por qué forestaba con pinos norteamericanos y
no con árboles nativos. Nos explicó que los pinos soportan
zonas semiáridas, pues durante los primeros meses se ocupan
–mediante largas raíces- de asegurarse la humedad profunda.
Las especies nativas, en cambio, con sus raíces poco
profundas, sólo podrían implantarse donde llueva más de 1500
mm por año. Nos asegura además que los pinos, con un ciclo
corto, evitarán que se talen los nativos. Son adultos y
maderables a los 25 años, contra 80 o más en los autóctonos,
Nos referimos también al drama de los incendios forestales.
Nos contó que, con sus vecinos de Meliquina, organizaron un
consorcio de prevención que cuenta con miradores en los
cerros, con guardias de verano, largavistas y equipos de radio
VHF operando en 148025 Mhz, para alertas tempranas u otras
emergencias. Cada estancia mantiene un acoplado cargado con
material para combatir el fuego y, por turnos, con una
dotación de bomberos disponible. Como dice Eberardo, "los
fuegos nacen chicos y ése es el momento de extinguirlos".
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