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En Argentina se estuvo
produciendo un milagro entre 1998 y 2002. Año tras año, y sin
que se pusieran en marcha programas de educación vial ni se
aplicara una política punitiva a los conductores que
desconocen las más elementales normas de tránsito, la cantidad
de muertos en accidentes en calles, caminos y rutas de todo el
país no paró de descender. Todo cambió en 2003. El año pasado
"por primera vez en cinco años" la cantidad de muertos
aumentó. Y mucho: un 29 por ciento en relación con 2002.
De acuerdo con los cómputos del Banco de Datos de
Siniestralidad Vial Grave, del Instituto de Seguridad y
Educación Vial (ISEV), en 2003 murieron 9.556 personas en
accidentes de tránsito (lo que da un promedio de 26 muertes
por día). En 2002, los muertos habían sido 7.430.
El año pasado también aumentó la cantidad de accidentes viales
graves; es decir, con un resultado mínimo de un herido con
fractura. En 2002 hubo, según los registros del ISEV, 7.354
accidentes graves. En 2003 fueron 9.905. Se trata de un 35 por
ciento más. En tanto, el vocero de Vialidad Nacional, Ernesto
Arriaga, le dijo a Clarín que estos cómputos "son correctos".
La hipótesis del ISEV es la siguiente: tras la devaluación y
el aumento en los precios de los combustibles, en 2002 los
argentinos habían sacado bastante menos sus autos de los
garajes. De los 13.000 kilómetros que cada conductor recorría
por año en promedio, se pasó a 9.500 kilómetros en 2002. Y con
menos autos en las calles descendió la cantidad de muertes en
accidentes de tránsito. Pero en 2003, de la mano de cierta
recuperación económica y estabilidad en los precios, los
vehículos volvieron a ganar las calles. "Sólo por eso ya era
esperable que aumentase la cantidad de muertes", dijo Eduardo
Bertotti, director del ISEV. Lo que nadie predijo es que la
cantidad de muertos podía aumentar tanto.
Según Bertotti, el aumento en la cantidad de víctimas se debe
a que no existe ningún programa de formación vial en el país.
"Acá no hay nada que inventar. Se deben poner en marcha
programas en las escuelas y campañas de prevención por los
medios de difusión para lograr un cambio cultural. No puede
ser que acá se siga viendo a los accidentes como cosa del
destino o pensando que usar el cinturón de seguridad arruga la
ropa", afirmó.
Bertotti sostuvo, además, que en la Argentina mueren por año
entre 24 y 26 personas cada 100.000 conductores. "En Estados
Unidos mueren 15 y en Suecia, 5 cada cien mil. La diferencia
entre ellos y nosotros es que en esos países tienen campañas
de educación vial a corto, mediano y a largo plazo", dijo.
Por su parte, Arriaga, de Vialidad Nacional, opinó que el
aumento en la cantidad de muertes no se debe exclusivamente a
la ausencia de campañas: "Otro de los factores que hizo
disparar la tasa de mortalidad es que, por la inseguridad, en
las calles internas del Gran Buenos Aires el 70 por ciento de
los conductores no respeta el semáforo en rojo".
Hay más causas, pero según Arriaga una de las fundamentales es
que "nadie respeta las velocidades máximas permitidas. Yo
manejo en ruta a cien por hora, tal como establece la
legislación. Y me pasan hasta los micros".
Arriaga dio otro ejemplo: "En la General Paz, entre el Acceso
Norte y el Puente La Noria, hay 62 carteles que indican que la
velocidad máxima permitida es de 80 kilómetros por hora. Y
absolutamente nadie, ni en el carril lento, respeta esa
pauta".
El Banco de Datos de Siniestralidad Vial Grave del ISEV se
completa con tres fuentes diferentes: los registros policiales
de todo el país, los de Salud Pública de todas las provincias
y los de las compañías de seguro. En el Banco elaborado por el
ISEV también figuran los siguientes datos:
· El 47,5 por ciento de los muertos durante 2003 tenían menos
de 30 años.
· Siete de cada diez muertos eran del sexo masculino.
· Seis de cada diez accidentes ocurrieron en zonas urbanas.
· Casi tres de cada diez accidentes fueron de los denominados
solitarios, es decir sólo involucraron un vehículo que perdió
el control, volcó o impactó contra árboles o columnas.
· Los domingos fueron los días en los que más hubo accidentes
(un 21,8 por ciento del total) en el horario que va entre las
6 y las 12 del mediodía.
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