Más de 73 años, profesión: cura católico, vocación: constructor. Hace edificios, para alojar estudiantes o ancianos o gente que va a rezar. Los hace bastante bien y casi sin plata (al menos la Iglesia Católica no se la da). Ahora está terminando una gigantesca escuela de oficios en las afueras de Aluminé.
Es divertido, le gusta el vino blanco, se enoja si le atacan su credo. Pero tiene actitud solidaria y... eso vale