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Museo Provincial M. J. Olascoaga, Chos Malal.
Agreste región inexplorada aún por el turismo masivo, quizá
por un ancestral asistencialismo electoralista sumado a la
falta de inversiones; sin embargo, algunas iniciativas para la
capacitación de sus habitantes están permitiendo delinear las
bases para un turismo sustentable que aproveche sus singulares
recursos naturales.
El área cordillerana manifiesta una transición entre los andes
áridos cuyanos y los patagónicos. Los valles de los ríos
Neuquén y Agrio, ubicados entre el eje andino y la paralela
Cordillera del Viento (más alta), son los más irrigados y
prósperos, ya que al sector más oriental ya no llegan los
vientos húmedos, configurando un espacio de gran aridéz, donde
el tapiz vegetal arbustivo apenas cubre un relieve cuyas rocas
muestran la fuerza de la erosión y las huellas del vulcanismo.
El caudal de los ríos que nacen en esta región depende de las
lluvias y las nieves invernales, por lo cual es irregular.
Cada tanto ocurren grandes crecidas, con los daños
subsecuentes para su precaria economía rural.
El centro distribuidor y de servicios es la ciudad de
Chos
Malal, más de 15.000 habitantes, que cuenta con
infraestructura suficiente y adecuada que le permite funcionar
como base para recorrer la región. Hasta 1904 fue la capital
del territorio. La fundó el Gral. Olascoaga, nombrado primer
gobernador en 1884, en el mismo emplazamiento del Fortín IV
División erigido por la columna militar de la llamada “Conquista
del Desierto”, procedente de Mendoza. Su finalidad era
incorporar al estado argentino los territorios pertenecientes
a las comunidades pehuenche que respondían al poderoso cacique
Feliciano Purrán.
Chos Malal está situada estratégicamente en la confluencia de
los ríos Curi Leuvú y Neuquén –también nudo caminero–. Desde
allí se accede a Mendoza o a Zapala, por la RN 40, pavimentada
en su parte neuquina. Yendo hacia el noroeste -vía
Andacollo y
Las Ovejas (mire el mapa antes de continuar esta lectura)-
llegará a la Reserva Forestal “lagunas
de Epulauquen”, o al
volcán Domuyo,
máxima elevación de la Patagonia. A
minutos de Chos Malal se encuentra el volcán
Tromen (Parque Provincial desde 1971) y pegado a él, el
cerro Wayle, con su
centro de deportes invernales (inaugurado en el 2000). Hacia
el oeste accederá a Chile por
el paso Pichachén
y, hacia el sur, al Corredor de los Lagos o a
Caviahue -
Copahue.
La ciudad es pintoresca y con personalidad; sus calles –las
del casco antiguo– con acequias, álamos y casas de adobe,
tienen reminiscencias cuyanas.
Cuando camine la ciudad no deje de visitar el Museo Histórico,
abierto en la antigua Gobernación (entrada gratis). Si tras la
caminata tiene hambre, vaya pensando en la especialidad del
norte neuquino: el chivito.
Web interesante
Huinganco:
http://belverisi.googlepages.com/elhuingan
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