|
CORRIENTES.– Un piquete
organizado por desocupados chaqueños en uno de los accesos
del puente General Belgrano terminó anteayer en tragedia
cuando un paciente del hospital Vidal de esta capital, que
esperaba una transfusión urgente, murió horas después de
que la ambulancia que debía transportar la sangre de una
provincia a la otra fuera atacada por los manifestantes.
“No podemos decir que nuestro paciente, que padecía
leucemia, haya fallecido debido a lo que pasó en el
piquete, pero la verdad es que la sangre que necesitábamos
para el tratamiento no llegó. Era la última oportunidad
para él”, dijo la directora del hospital Vidal, Silvia
Lapertosa, a La Nacion.
Añadió que los piqueteros agredieron al conductor de la
ambulancia, que quedó severamente dañada. “Se trata de un
trabajador que estaba cumpliendo con una misión de
emergencia y que, además, iba acompañado por la esposa del
paciente”, dijo.
Carlos Gómez, que manejaba la ambulancia, terminó con un
traumatismo de cráneo después de entablar una discusión
con los piqueteros que le impedían el paso.
“Me pidieron que apagara la sirena y lo hice, pero aun así
me bloquearon el camino”, relató. Gómez se dirigía a la
capital chaqueña para recoger sangre del hospital
Perrando, al que los médicos correntinos habían pedido
ayuda para compensar a Raúl Gaúna, un obrero rural de 28
años que padeció una hemorragia mientras era sometido a un
tratamiento de quimioterapia intensiva.
Frente a la gravedad del cuadro, el médico Emilio Lanari
explicó: "Decidimos realizar una intervención de soporte
transfusional para incorporarle al paciente glóbulos rojos
y plaquetas". Agotadas las existencias en el banco de
sangre correntino, la opción más rápida fue viajar a
Resistencia.
La ambulancia conducida por Gómez subió al puente, cruzó
la estación del peaje y se detuvo frente al primer grupo
de piqueteros, pertenecientes al Movimiento de
Trabajadores Desocupados 17 de Julio.
Allí le permitieron seguir, pero al cabo de unos pocos
metros otros manifestantes volvieron a cerrarle el paso.
El chofer descendió para explicar sus razones, pero
recibió un duro golpe en la cabeza.
"Me pegaron con el cabo de un chicote de caballo y me
abrieron en el cuero cabelludo un tajo de siete
centímetros, mientras los gendarmes miraban sin hacer
nada", aseguró.
La versión que dio a LA NACION el líder del Movimiento 17
de Julio, Emerenciano Sena, es bien diferente: "Este
hombre estaba nervioso y no siguió nuestras indicaciones
para que pudiera pasar sin problemas".
"Corrimos un carro de la banda norte de la rotonda (donde
suelen instalarse los piquetes, sobre la ruta Nicolás
Avellaneda), pero él siguió por otro lado y casi se lleva
por delante a los hijos de nuestros compañeros, que
estaban comiendo guiso", recordó Sena
El culpable
Para este dirigente, jefe de la organización que cada
martes corta el tránsito en el puente interprovincial, "el
culpable de lo que pasó fue el chofer". "Con su actitud
violenta provocó la reacción de los nuestros -dijo-. Este
hombre se bajó, se sacó los anteojos y le dio un empujón a
un compañero. En ese momento la gente se le fue al humo y
todo se descontroló."
El líder piquetero lamentó la muerte de Gaúna porque,
según dijo, "era una persona que estaba esperando la
sangre que no pudo llegar", pero aclaró: "No pensábamos
que un chofer presa de la locura iba a poner en peligro a
nuestras criaturas".
Los manifestantes reclamaban, como cada semana, la
presencia de la ministra de Desarrollo Social, Alicia
Kirchner. "Se comprometió a financiar proyectos
productivos mediante el plan Manos a la Obra, pero no
cumple porque quieren impedir que los norteños cultivemos
productos primarios", aseguró Sena.
Por su parte, la directora del hospital correntino radicó
una denuncia ante Gendarmería, que a su vez dio
intervención al juzgado federal de Resistencia. La médica
resaltó que el paciente de 28 años murió el martes al
anochecer. Sus restos llegaron a la madrugada siguiente al
paraje donde vivía, en la zona rural de Goya, donde ayer
eran velados en la humilde vivienda de su familia.
 |