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El mismo grupo de
manifestantes ultra católicos que hace cuatro meses causó
destrozos en una muestra artística del Centro España de
Córdoba, anoche volvió a protestar en otra exhibición en
la universidad Nacional de Córdoba para intentar impedir
que se abra. En ambos casos, rechazaron las obras del
artista plástico y músico Alfonso Barbieri. Finalmente,
gracias a la intervención de un fiscal desistieron y el
público pudo ingresar al evento.
Esta vez, la intolerancia de los hermanos de apellido
Espina, del grupo católico conservador "sedevacantista",
no pasó a mayores y se evitaron incidentes como los
ocurridos en junio en el Centro España Córdoba donde
destruyeron dibujos de Barbieri.
Todo comenzó anoche, a minutos de la apertura de las
Jornadas por la Libre Expresión en la Universidad Nacional
de Córdoba (UNC). Los militantes católicos llegaron media
hora antes del horario anunciado para la inauguración de
la muestra de artistas censurados en la que se exhibían
los dibujos de Barbieri y la obra de Roque Fraticelli, que
Espina y sus seguidores no querían que se mostraran.
En defensa de "nuestra Santa Madre", eran los argumentos
que esgrimían los "sedevacantistas" que se reunieron en
las puertas del pabellón para impedir el ingreso del
público, por considerar que se exhibe una imagen que
ofende a la Virgen María. El reclamo sobrevino horas
después de que la Justicia Federal rechazara un recurso de
amparo que solicitaba la suspensión de la muestra.
Carolina Scotto, rectora de la UNC, encabezó las
negociaciones que culminaron con la llegada de Enrique
Senestrari, el fiscal federal de turno, quien tras arduas
negociaciones con los hermanos Espina, logró depusieran su
actitud.
"Estoy avergonzado de ser argentino. Es una verg üenza que
este país no defienda a su Santa Madre", dijo Espina. El
grupo se retiró del lugar al grito de "Viva Cristo Rey",
tras lo cual ingresaron los asistentes a la muestra en
medio de aplausos. . |