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La organización no
gubernamental Transparencia Internacional (TI) difundió
hoy su índice de Percepción de la Corrupción 2007, en el
que la Argentina se ubicó entre los países con mayor
corrupción de América Latina, con apenas 2,9 puntos sobre
10 posibles. La corrupción en el país es percibida como
"desenfrenada", de acuerdo a los parámetros del organismo.
La Argentina aparece en el lugar 105 de la tabla de
posiciones, sobre un total de 180 países relevados. A la
cabeza del ranking, como los países percibidos como menos
corruptos, están Dinamarca y Finlandia, con 9,4 puntos. En
tercer lugar se ubica Suecia con 9,3 puntos.
Somalia y Myanmar, con una puntuación de 1,4 puntos
respectivamente, son los países con un mayor grado de
percepción de corrupción. " Un puntaje inferior a 3 es
señal de que la corrupción es percibida como
desenfrenada", dice el informe.
España y Uruguay comparten el puesto 25 de la lista, con
6,8 y 6,7 puntos respectivamente, superados por Chile, que
con el puesto 22 y con 7,0 puntos es el país de
Latinoamérica en el que se perciben los menores niveles de
percepción de corrupción.
A éste le sigue de cerca Barbados, en el puesto 23, con
6,9 puntos. Costa Rica tuvo 5,0 puntos, mientras que los
demás países latinoamericanos registraron puntuaciones
inferiores a esa cifra.
Cuba alcanzó 4,2 puntos, México, Perú y Brasil tuvieron
3,5 puntos, mientras que Argentina y Bolivia sólo lograron
2,9. Haití, Venezuela y Ecuador se colocaron a la cola con
1,6, 2,0 y 2,1 puntos respectivamente.
En el informe se subrayó que el 40 por ciento de los
países que registraron un índice de tres puntos o menos,
es decir, un nivel de percepción de corrupción
"desenfrenado", son calificados por el Banco Mundial como
naciones de escasos ingresos.
El informe alertó sobre la relación directa entre pobreza
y corrupción y llamó a la acción global para acabar con el
problema. En el documento, que fue hecho público esta
mañana en Londres y Berlín, aparecen 180 países
clasificados según los niveles de corrupción que se
perciben entre sus funcionarios y políticos. Esto es, 17
países más que en el informe de 2006.
"Los países pobres son los que más sufren bajo el yugo de
la corrupción y son ellos finalmente los que han de hacer
frente al problema", recalcaron los responsables de TI.
"Lo primero que hay que hacer es aumentar los niveles de
transparencia en la gestión financiera, desde los ingresos
hasta los gastos, y poner fin a la impunidad de los
políticos corruptos", agregaron.
En esos países, "a pesar de los avances en la definición
de leyes y normas anticorrupción, sigue habiendo una
enorme necesidad de educación, sanidad e
infraestructuras", dijo Huguette Labelle, presidenta de
Transparencia Internacional.
TI mencionó a Austria, Belice, Malta, Jordania, Laos,
Macao, Bután, Islas Mauricio, Omán, Papúa Nueva Guinea y
Tailandia entre los países en los que se ha registrado la
evolución negativa más marcada frente al año pasado.
Además, recalcó que países "con profundos problemas", como
Afganistán, Irak, Myanmar, Somalia y Sudán, se encuentran
en los últimos lugares de la lista.
"Esos países desgarrados por los conflictos quedaron
mermados en su capacidad de gobernar. Con instituciones
públicas mutiladas o inexistentes, los mercenarios
aprovechan para servirse de los recursos públicos y para
prosperar económicamente", recalcó Labelle.
Por el contrario, la organización dedicada a la lucha
contra la corrupción a nivel mundial destacó que entre los
países con una mejora más destacada de los niveles
percibidos de corrupción figuran Cuba y Costa Rica, además
de Croacia, Macedonia, Dominica, la República Checa,
Italia, Rumanía y Surinam.
La organización también apreció los méritos de varios
países africanos como Namibia, Sudáfrica y Seychelles, que
este año consiguieron mejorar destacadamente sus niveles
de percepción de corrupción.
Los países ricos y los que se encuentran en desarrollo
tienen una responsabilidad común para reducir la
corrupción en el mundo, reiteró la organización.
En el estudio de Transparencia Internacional, que fue
confeccionado en base a 14 encuestas diferentes en las que
fueron consultados expertos y empresas, se aboga por
aplicar a rajatabla lo dispuesto en la Convención contra
el Soborno de la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE).
Además de ello, entre las medidas propuestas por la
organización destacan la adopción de códigos de conducta
en los que se condene la corrupción, la fuerte regulación
a la que los países ricos han de someter sus centros
financieros, la necesidad de que los gobiernos introduzcan
medidas para acabar con las prácticas de blanqueo de
dinero y la importancia de que los países en desarrollo
empleen las ayudas económicas para fortalecer sus
instituciones gubernamentales.
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